Una campaña impulsada por la Diputación de Málaga, el Colegio Territorial de Administradores de Fincas y la Cátedra de Seguridad, Emergencias y Catástrofes de la UMA recuerda a propietarios e inquilinos de viviendas rurales qué deben hacer ante un incendio forestal y cómo actuar cuando las autoridades ordenan abandonar la vivienda.
Las altas temperaturas y el riesgo de incendios forestales hacen especialmente importante conocer no solo las medidas de prevención, sino también cómo reaccionar cuando el fuego amenaza una vivienda situada en una zona rural o próxima al monte.
La Diputación de Málaga, a través de su servicio de Protección Civil, el Colegio Territorial de Administradores de Fincas de Málaga y Melilla y la Cátedra de Seguridad, Emergencias y Catástrofes de la Universidad de Málaga (UMA) han puesto en marcha una campaña informativa dirigida especialmente a propietarios e inquilinos de este tipo de viviendas.
El objetivo es ofrecer unas pautas sencillas que permitan reaccionar correctamente ante una emergencia y, sobre todo, ante una orden de evacuación.
Evacuar aunque todavía no se vean las llamas
Una de las recomendaciones principales es especialmente clara: si las autoridades ordenan evacuar, hay que abandonar la vivienda inmediatamente, aunque desde la casa todavía no sean visibles las llamas.
El diputado provincial de Seguridad y Emergencias, Luis Rodríguez, ha destacado que la prevención para evitar los incendios forestales es fundamental, pero también lo es conocer qué se debe hacer —y qué debe evitarse— cuando el incendio ya se ha producido.
El fuego puede avanzar rápidamente y alcanzar viviendas, diseminados y urbanizaciones situadas en espacios rodeados de vegetación. Por ello, desde la campaña se insiste en seguir siempre las indicaciones de los servicios de emergencia.
¿Qué debemos llevar si tenemos que evacuar?
Ante una orden de evacuación no se debe perder tiempo recogiendo objetos que no sean imprescindibles.
Entre los elementos recomendados se encuentran:
- El teléfono móvil.
- Una batería externa para poder mantenerlo operativo.
- La medicación necesaria.
- Calzado cerrado y adecuado para desplazarse con seguridad.
Si hay animales domésticos, deben acompañar a sus propietarios. La recomendación es utilizar correa o transportín y no dejar las mascotas atrás.
Cómo dejar la vivienda antes de marcharnos
Siempre que exista tiempo para hacerlo y siguiendo las instrucciones de los servicios de emergencia, antes de abandonar la vivienda se recomienda adoptar varias medidas de seguridad.
Hay que cerrar las llaves del gas y del agua, apagar las luces y los electrodomésticos y comprobar que puertas y ventanas quedan cerradas.
También se aconseja bajar las persianas y cerrar correctamente la vivienda antes de dirigirse hacia la ruta de evacuación indicada.
No volver a casa a recoger objetos
Otra de las advertencias importantes de la campaña es no regresar a la vivienda para recoger pertenencias una vez iniciada la evacuación.
Tampoco se debe regresar a la zona afectada hasta que las autoridades comuniquen expresamente que es seguro hacerlo.
De la misma manera, es importante no modificar por iniciativa propia las rutas de evacuación recomendadas, ya que las condiciones de un incendio pueden cambiar rápidamente y una carretera o camino aparentemente seguro puede quedar afectado por el fuego o el humo.
A través del Colegio de Administradores de Fincas se facilitará también a propietarios e inquilinos información sobre vías de evacuación y puntos de reunión seguros.
¿Y si el humo impide salir de casa?
La situación cambia cuando el humo hace imposible abandonar la vivienda con seguridad.
En ese caso, la recomendación es llamar inmediatamente al teléfono de Emergencias 112 e indicar con la mayor precisión posible la ubicación de la vivienda.
Mientras llegan nuevas instrucciones, se debe permanecer en el interior, mantener cerradas puertas y ventanas y tapar las rendijas por las que pueda entrar humo.
Especial atención en viviendas rurales y diseminados
La campaña cobra especial importancia en una provincia como Málaga, donde numerosos municipios cuentan con viviendas rurales, diseminados y urbanizaciones situadas en contacto directo o muy próximo con terrenos forestales.
La Diputación distribuirá estas recomendaciones entre los municipios de la provincia a través de su servicio de Protección Civil, mientras que el Colegio Territorial de Administradores de Fincas hará llegar la información a propietarios e inquilinos.
Desde las instituciones participantes se insiste en una idea fundamental: cuando existe una orden de evacuación, proteger la vida debe estar siempre por encima de intentar salvar objetos o pertenencias.
Conocer previamente las rutas de salida, disponer de los elementos esenciales preparados y seguir las instrucciones del 112 y de los servicios de emergencia puede resultar determinante cuando cada minuto cuenta.

