La Axarquía conserva un legado único que mezcla tradición andalusí, agricultura milenaria y un litoral privilegiado. Esta guía propone un recorrido detallado por sus pueblos, destacando sus paisajes, su patrimonio y su importante arraigo cultural.
Frigiliana, la joya blanca de la comarca
Su barrio mudéjar es uno de los conjuntos urbanos mejor conservados de Andalucía. Calles empinadas, casas encaladas y miradores que dominan el Mediterráneo convierten al municipio en una visita imprescindible.
Nerja y Torrox: la costa con más luz de Europa
Nerja reúne playas emblemáticas, acantilados, senderos costeros y uno de los hitos arqueológicos más relevantes del país: las Cuevas de Nerja.
Torrox presume del mejor clima de Europa y conserva un casco histórico recogido y amable, además de un litoral muy frecuentado.
Vélez-Málaga: capital histórica y cultural
La monumentalidad de su casco histórico —con palacios, iglesias, murallas y barrios tradicionales— define la identidad veleña. Es también un polo cultural de referencia.
Cómpeta, Canillas de Albaida, Sayalonga y la alta Axarquía
Pueblos de interior rodeados de viñedos de uva moscatel, sierras agrestes y rutas de gran recorrido. La artesanía, las fiestas tradicionales y la gastronomía destacan en toda la zona.
Almáchar, El Borge, Benamargosa y el valle del río
Territorios agrícolas donde la uva pasa, los subtropicales y la vida rural marcan el carácter del paisaje. Son pueblos que conservan la esencia de la Axarquía más profunda.
Periana, Alcaucín, La Viñuela y los montes
Aquí dominan los olivos centenarios, las aguas termales históricas y las vistas privilegiadas al embalse de La Viñuela. El senderismo es uno de los grandes atractivos.

