(Por Eduardo Madroñal Pedraza) “Estados Unidos es un país esquizofrénico; un país escindido entre una democracia interna y un imperio exterior que se sostienen sobre bases irreconciliables. Para poder extenderse, el imperio necesita empujar a la democracia hacia sus aventuras expansionistas arrastrándola en contra de su voluntad. Esta disociación, esta doble naturaleza de imperio expansivo y democracia interna está en la propia génesis de Estados Unidos como nación y recorre toda su historia”. ‘Recordad el Maine’, publicado el 14 de septiembre de 2001, en el periódico De Verdad, entonces en papel, de Unificación Comunista de España.
Lo que congela la sangre de los habitantes de Minnesota no son los más de menos veinte grados de temperatura en este gélido invierno yanqui sino los continuos ataques de la policía inmigratoria de Estados Unidos (ICE, cuyas siglas forman la palabra hielo en inglés). Un “Hielo” creciente que ataca con absoluta inmunidad, que violenta, detiene, deporta, y que se ha lanzado a asesinar a inmigrantes y a pacíficos ciudadanos estadounidenses que denuncian sus arbitrarias detenciones.
Después del asesinato de Renee Good, pacífica madre blanca estadounidense, el pasado 7 de enero, el “Hielo” ha vuelto a asesinar, esta vez acribillando a Alex Pretti, de 37 años, vecino de Minneapolis. La nota, publicada por sus padres, Michael y Susan, contra las mentiras del “Hielo”, es desgarradora. “(…) Alex era un alma bondadosa que se preocupaba profundamente por su familia y amigos, y también por los veteranos estadounidenses a quienes cuidaba como enfermero de UCI en el hospital de Veteranos de Minneapolis. (…) su último pensamiento y acto fue proteger a una mujer. Las asquerosas mentiras contadas sobre nuestro hijo por la administración son reprobables y repugnantes. Alex claramente no estaba sosteniendo un arma cuando fue atacado por los asesinos y cobardes matones de ICE de Trump (…).
Todo el que se oponga puede ser ejecutado
Los temidos agentes federales del “Hielo” se han convertido en un cuerpo paramilitar armado hasta los dientes y blindados con la más absoluta impunidad. Llevan más de un año ejecutando brutales redadas contra los trabajadores inmigrantes, que incluyen niños, los detienen y los secuestran -separándolos de sus familias- no sólo en la calle o mientras trabajan, sino en los hospitales, en las escuelas, en las iglesias, en el supermercado o por cualquier chivatazo.
El objetivo del “Hielo” va más allá de querer aterrorizar a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que hay en EEUU, y a los otros 13 millones que tienen la “Green Card” (documento que les otorga el estatus de Residente Legal Permanente, permitiéndoles vivir, trabajar y estudiar indefinidamente en el país). Va más allá de imponerles un régimen de clandestinidad y superexplotación, con salarios a la baja, que multiplican las ganancias empresariales.
Va mucho más allá. Los dos recientes asesinatos y la brutal respuesta de la Casa Blanca, enviando refuerzos federales a Minneapolis para multiplicar el hostigamiento y la represión generalizada, envían un sangriento mensaje, todo el que se oponga puede ser ejecutado.
Donde hay opresión, hay resistencia
“Allí donde hay opresión, hay resistencia. Los países quieren la independencia, las naciones la liberación y los pueblos la revolución, esta es la corriente irresistible de la historia”. Mao Zedong.
Desde el primer asesinato, el de Renne Good, se ha desplegado una ola de protestas. Inmediatamente tras el crimen, miles y miles de ciudadanos de Minneapolis realizaron vigilias y marchas masivas por las calles de la ciudad. Y las concentraciones masivas han continuado y crecido con el segundo asesinato, el de Alex Pretti.
Frente al “Hielo” de agentes enmascarados, fuertemente pertrechados de material militar, que como auténticas camisas pardas persiguen y aterrorizan a los trabajadores, invadiendo barrios y el centro de las ciudades sin el permiso de las autoridades locales, que instaura un gélido clima de miedo y persecución, la gente se ha organizado en brigadas ciudadanas, que con modestos megáfonos y otros instrumentos ruidosos alertan a la población de la presencia de los agentes del ICE.
El pueblo estadounidense está protagonizando una lucha contra la dictadura hegemonista de Trump que va a más y más. Las imágenes de marchas multitudinarias y de ciudadanos enfrentándose al “Hielo” muestran una sociedad civil organizada y llena de energía y rebeldía contra las ultrarreaccionarias políticas del inquilino de la Casa Blanca.
Todo nuestro apoyo a la valiente lucha del pueblo estadounidense, que, unido al resto de países y pueblos del mundo, logrará derrotar a la dictadura hegemonista mundial de Trump.
Eduardo Madroñal Pedraza

